
Todavía me acuerdo cuando iba con el Ale caminando a mi casa desde la Villa y vimos una cajita que tenía cosas que se movían. Y entonces mi humano-animal que llevo dentro me hizo ver que había y encontre cuatro perritas. Me puse a llorar y me lleve la caja a mi casa como las iba a dejar ahí. Llegué y llorando le dije a mi mamá que yo me encargaría de regalarlas... lo hice pero no del todo. Regalé dos que sé que están en perfectas condiciones, y las otras se quedaron en mi casa: Consuelo y Elisa... la verdad es que el Pablo, mi cuñado, estaba obsesionado con ¿Dónde está Elisa? Pero bueno... ellas crecieron como hermanas aun siendo de distintas camadas... por realmente eran muuuy diferentes físicamente, pero eran mega iguales en cuando a actitud. Crecieron jugando, saltanto, botando la ropa que se estaba secando, haciendose pipi en mi casa (¬¬) y no sé... mordiéndome también. Y yo era super feliz sacandoles pulgas después de almorzar, era mi pasatiemo. Sobre todo con la Consuelo, es que tenía el pelo tan chascon que ahí se podía esconder hasta una vaca... y digamos que ella, siendo bípeda, me llegaba a la rodilla XD Pero bueno, el problema no involucra a la Elisa... o sea sí, pero ella sigue acá, de hecho está en la pieza de al lado, sufriendo con su guata cosida y sin una hermana... Es que resulta que las cosas fueron super rápidad. El viernes me fui con una Consuelo vivita y coleando y llegué con una Consuelo inmóvil... fría... inerte... sin vida... llegué del colegio con una Consuelo tendida en la cama de mi hermana cubierta con un chaleco... con las patitas estiradas y la lengua afuera tan morada, con la guatita cosida pero sin curación... Y es que resulta que el Viernes estaban esterilizando perros gratis, entonces mi mamá con mi hermana llevaron a las perras a allá. La estaba esterilizando, presentó una alergía a la anestesia, le dio un paro cardiaco, le hicieron reanimación pero nada sirvió, y entonces los doctores dijeron que ya no estaba más con nosotros... Y como la extraño, odio las operaciones. Ahora vivo con el miedo constante de que a alguna de mis perras se les abra la wea o que la Elisa se muera de pena porque ya no tendrá con quien jugar como con la Consuelo... Está tan triste al igual que todos. Pero yo no he dejado de llorar, de hecho ahora lloró. Mi mamá dice que ella está bien, y que no la dejo estar tranquila porque lloro, pero no entiendo como quiere que no llore y fue ayer cuando pasó. Y siento que aún sigue aquí, y hoy mi hermana sirvió trece platos... pero ya no había uno para ella... ahora era para el perrito que regalamos. Y no sé... la echo tanto de menos, tengo tanta pena y me siento culpable. Quizás hice algo mal, quizás traté mal a algún animal... no sé... quizás fue el karma. La enterraron en una placita cerca de mi casa, la iré a ver siempre que pueda... espero que ningún perro la desentierre...
Consuelo... sé que nunca te bañé como debió ser o no sé, pero te amo y siempre te amaré... y con quien sea que estés, espero que estés bien. Y si te preocupo, descuida... que yo estaré bien. Simplemente déjame llorar un poco más tu muerte, que de verdad se me hace muy raro que ya no te tenga que servir más tu plato de comida o quitarte las pulgas. Quiero culpables, pero al final el único culpable soy yo. Te amo tanto, hermosa, bella... y perdóname todas las veces que no te traté como debí tratarte (que quede claro que no, no la agredí) o si no te di tanto besos y cariños como debió haber sido. Y extraño tanto tu presencia física... que ni siquiera quiero dejar de escribir.
I LOVE YOU FOREVER Y