Falta un mes y veinticinco días para que cumpla diesciseís y mi vida no ha tenido mucho que contar. Pensé en mi futuro. ¿Qué será de él? Acabar en una tumba si es que no desaparezco. El próximo año salgo del colegio y aún no sé qué estudiar. Y supongo que después entraré a la universidad estudiando algo. He dedicado diez años a los estudios y aún me quedan ocho más. Durante ocho años más seguiré estudiando. Entraré a la Universidad con diecisiete años y planeo perder mi virginidad a los 18 años exactos si es que sigo con mi actual novio o si tengo una pareja estable con la que llegue diez meses o más, y si no es así, simplemente esperaría al adecuado. Me partiré la cabeza estudiando, creandome ábitos de estudio y no tendre tiempo para nada más, excepto quizás los sábados en la noche para salir por ahí. Entonces estaré estudiando hasta el 2017-18. Luego saldré con un título profesional y buscaré trabajo para subsistir, y tener dinero para mantenerme a mí y a mis padres. Entonces, a los veinticinco comenzaré a sentar cabeza sobre mi vida y sobre lo que quiero para ella. Ahorraré y me quedaré con la casa de mis padres, pues me gusta bastante. Después de los veinticinco planeo tener hijos: Christian y Matías o Christian y Hanae o Henae y algún-nombre-por-ahí. No pienso casarme legalmente así que espero tener un conviviente con el que pasar años y años juntos. Tendremos el mejor sexo de pareja porque el amor será el que nos moverá a crear nuevas fantasías y experiencias. Después, veremos nuestros hijos crecer, y veremos aparecer arrugas en nuestros alguna vez jóvenes rostros. Antes de los cuarenta, y con ahorros en el banco, arrendaré o compraré un local y pondré allí un café maid y una tienda de accesorios animé, algo así como Anime Oshimai, porque desde hace dos o tres años que quiero trabajar en una de esas tiendas. Entonces, dedicaré mi vida a eso y mi señor pareja trabajará y me esperará en casa o viceversa. Seguiremos ver a nuestros hijos crecer y cuidarlos y darles en el gusto, para que sean nuestro orgullo como personas. Después la vida seguirá tal cual la empecé, sin nada interesante que contar, hasta el fin de mis días, cuando ya deje de darle un poco de brillo a este mundo de mierda. Gracias
Yasna Carrasco