
Aish! Lo siento, de verdad. Te juro que yo no quería, pensé que era una foto más y que el video no comenzaba conmigo. Me siento tan mal por eso y... espero no te enojes, y por favor disculpa el haber hecho eso, y te recalco que no quise borrarlo.
No te preocupes, no tienes de qué preocuparte pues ya está en mi conciencia y el remordimiento me obliga a hacer esto que hago ahora mismo, escribir en mi blog, y es, principalmente, para desahogarme.