Y son tan buenos esos momentos de niñez, aquellos que ya pasaron hace bastante tiempo y que sólo habitan tu mente como buenos recuerdos. Esos tan buenos tiempos en los que se refugiaron los juegos de niños y las creencias que ahora se consideran absurdas. Pero a uno le importaban tanto esas fechas, y no importaba que fueran para pasar un rato familiar. Nosotros queríamos los huevitos de pascua y los regalos de navidad, no nos importaba que se celebrara la recurrección de Jesucristo ni que nuestros padres hicieran la cuenta regresiva por el nacimiento de él, sólo queríamos comida y salir a la calle con nuestros nuevos artefactos. Sólo queríamos salir de nuestro hogar a jugar con nuestro nuevos juguetes, ya sean autos o barbies; muñecas o tractores. Tan sólo queríamos salir a "lucirnos" con nuestros regalos pensando que eran los mejores. Y esos tiempo ya pasaron a formar parte de la historia de nuestra vida, sólo son bonitos momentos que pasamos en la niñez...


Y son tan buenos esos momentos felices, donde uno no tenía conciencia del mundo ni de lo que pasaba. Donde no sabías qué era una verdadera guerra ni lo que era una muerte masiva. No sabías qué era llorar por algo que no fuera la descabezada barbie que rompió tu mejor amiga. Veías todo, absolutamente todo, como un juego. Y eras tan inocente que no conocías nada de las personas que hacen daño, que hacen sufrir, que hacen añicos la vida de otros. No tenías por qué preocuparte del resto del mundo, porque para ti todo lo que te rodeaba era TU mundo. Tampoco sabías qué era el calentamiento global, o qué es lo que está pasando con la Tierra, para ti estaba todo bien mientras tuvieras una barbie más cuidada que la de tu vecina. Todo estaba bien.


Y esos tiempos ya no están, ya no volverán. Esos tiempos donde no se conocían los computadores en sobre manera, y mucho menos se conocía el internet. Donde nadie era tan computarizado y tan insociable. Donde el mundo estaba lleno de arco iris, dulces, peluches y jueguetes. Un mundo lleno de felicidad mundial, lleno de paz. Y me gustaría retroceder el tiempo y volver a ser una pequeña niña como la de la foto, donde no me importaba lo que pasara con quien no conocía. Pero no se puede volver atrás, sólo hay que saber enfrentar las cosas y seguir adelante, con la frente en alto, utilizandos esos recuerdos como ideas felices para poder llegar al País de Nunca Jamás, junto con Peter y Campanita, además de los Niños Perdidos...
~There's nothing more dangerous than a closed mind.

~El cuerpo es la cárcel del alma inmortal.

~Books before boys because boys bring babies.

~"Reales", llama el burgués solo a las cosas que todos, o por lo menos la mayoría, perciben de modo semejante.
~Dos cosas quiere el hombre auténtico: peligro y juego. Por ello quiere a la mujer: el más peligroso de los juegos.