¿Es mucho pedir? No pido algo de demasiado valor, no pido algo que se pague con dinero pues si fuera así sería una asquerosa mentira. No pido algo del otro mundo, no pido algo que se pueda generar luego de un cataclismo o una guerra nuclear. Sólo pido lo que millones y millones y millones de personas tienen en nuestro planeta y quizás más allá de él. Sólo pido algo que sea tan fuerte que pueda ligarme a la Luna si es necesario. Sólo pido algo que alguien me pueda dar y que yo puedo devolverlo de la misma manera.

Sé que no es mucho pedir, y sé que debo esperar, pero sigo queriendo ese algo. Sigo queriendo que alguien me quiera de una manera incondicional, alguien que siempre este dispuesto a ayudarme. Quiero a alguien que me haga sentir bien, alguien que me haga llorar y al minuto después me haga reír. Quiero a alguien que, cuando lo necesite, siempre esté ahí como algo más que un amigo, alguien que no se enoje si lo llamo a la tres de la mañana, mientras está soñando que vive en el paraiso.

En algún lugar, ¿no? En algún lugar debe estar, digo yo. Pero es tan difícil encontrarlo, pues sólo espero a que aquel príncipe azul aparezca en mi vida de un día a otro y que cada día que pasemos juntos se reduzcan a segundos si los comparamos con el tiempo en que no nos vemos, no nos oímos, no nos sentimos ni nos queremos. Sólo pido eso, ese algo que ciento de cientos, miles de miles, millones de millones, están sientiendo en este mismo momento, mientras escribo cada letra, cada sílaba, cada palabra, cada oración, cada párrafo de este texto. Que, cada vez que tecleo, estén disfrutando del amor a flor de piel, como una luz brillante, más brillante que el astro más brillante de todo el universo, y que no se apagará mientras cada día se amen un poco más. Que, tras cada letra impresa en esto, las parejas alrededor del mundo disfruten de uno más de los mejores besos de su vida, ya sea en Francia, Japon, Australia, Inglaterra, Alemania o la India; no importa el lugar.

Y sólo pido eso, que alguien me quiera de esa forma tan desbocada y uniforme, de esa forma tan desesperada y acogedora. Que alguien me requiera como necesidad vital y que, cuando nos peleemos, llegue a mi casa a pedirme perdón por todo ese problema que YO causé. Sólo eso. Y sí, quizás es bastante, pero sé que habrá alguien para mí.
~There's nothing more dangerous than a closed mind.

~El cuerpo es la cárcel del alma inmortal.

~Books before boys because boys bring babies.

~"Reales", llama el burgués solo a las cosas que todos, o por lo menos la mayoría, perciben de modo semejante.
~Dos cosas quiere el hombre auténtico: peligro y juego. Por ello quiere a la mujer: el más peligroso de los juegos.