Si yo lo quisiera como algo más, sería un sentimiento nuevo para mí. No sería el típico significado que se le da a gustar de alguien, sería algo más. Quiero su felicidad, sea con quien sea - aunque no me agrade demasiado ella -. También, sé que sería lindo, sin importa que doliera o no.
Si lo quisiera como algo más, no me importaría si él no me quisiera de la misma manera en que yo podría llegar a quererlo. Con saber que soy su amiga, que confía en mí y que sabe que estaré ahí cuando me necesite, me basta. No me sobra, por supuesto, pero sí me basta, y eso es lo que más me importa. No me sentiría insatisfecha por no tenerlo a mi lado, me sentiría bien mientras estemos bien como amigos. Mientras él sepa que puede contar conmigo, que siempre que lo necesite podré brindarle un abrazo y que lo apoyaré sin importar cual sea la razón del asunto que lo complica.
También me sentiría bien con saber que él es mi amigo, que puedo confiar en él y que siempre que lo necesite él estará allí. Me sentiría bien mientras yo sepa que él podría ser el primero en brindarme un abrazo cuando lo necesite. Que cuando más necesite que alguien me rodee con los brazos, él estará allí y me mostrará ese acto de afecto, sin siquiera articular palabra. Que si voy donde él, sintiendome completamente mal y lamentando mi existencia, y lo abrace sin niguna razón aparente, él simplemente devolverá el gesto, sin decir palabra alguna de alegación.
Soy feliz con su felicidad, con su bienestar y con sus sonrisas.