La gente cambia, el mundo cambia. Todos cambian y, aunque no me de cuenta, yo también cambio. Son cosas que pasan, cosas que tienen que pasar. Nuevas amistades, nuevos amores, nuevos gustos y alrededores. Y así es como va todo en la vida, todo se basa en los cambios. ¿Por qué? Porque sin cambios nunca ocurre algo interesante, sin cambios la vida no es más que una historia monótona que se alimentan del diario repetir. Sin embargo muchas personas no cambian positivamente. ¿A qué me refiero? A que más de una persona de las que yo conozco han cambiado de una manera negativa, volviéndose insoportables y cínicos. Asquerosamente ególatras y soberbios. Vanidosos, criticones, sarcásticos e irónicos. Así no se debe jugar, y tampoco con la agresividad. Independientemente de cuánto tiempo pase, de los problemas que tengamos, no es necesario ser así con alguien que apoyó a cierta persona en sus atados amorosos, que le aconsejó y estuvo con él... Y que luego, por algo estúpido se hayan dejado de hablar, y toda esa confianza, ese cariño, ese respeto se trasladara a otra persona que quizás es notoriamente más inservible en el asunto, crea un pequeño vació. Un feliz cumpleaños no daña a nadie. Un abrazo no quema tu piel como podría hacerlo el sol. Una simple palabra de agradecimiento no atrofiaría tu garganta como lo hacen las malas palbras que dices. Pero bueno... el mundo cambia, la gente, las cosas cambian, yo cambio, todo cambia...
~There's nothing more dangerous than a closed mind.

~El cuerpo es la cárcel del alma inmortal.

~Books before boys because boys bring babies.

~"Reales", llama el burgués solo a las cosas que todos, o por lo menos la mayoría, perciben de modo semejante.
~Dos cosas quiere el hombre auténtico: peligro y juego. Por ello quiere a la mujer: el más peligroso de los juegos.