Lo buscaba y buscaba sin obtener resultado alguno. Su vida se había basado en buscar lo que más quería hasta encontrarlo, hasta hoy que todo se volvió difuso. A sus 27 años nunca había deseado algo con tanta intensidad y debía encontrarlo para ser feliz y encontrarse, al fin, a sí misma. Y lo sentía, sentía que ya no faltaba mucho para encontrar el alma del ser que ella debía conformar con alguien más. Su vida pendía de hallar, y su bufanda al viento montada sobre tu motocicleta camino a un prado le advertían que allí estaba.
Y su mente era un revoltijo, y su vista estaba perdida. Y caminaba por inercia hasta pararse a ver lo que se era incapaz de observar. Unos lentes oscuros de un extraño que escondía secretos de una vida que le faltaban descubrir, en unos ojos inexpresivamente brillosos e indiferentes a la sociedad. Era él. She knew it...