Es que ya no somos lo que éramos. No es que alguna vez hayamos sido algo, o algo demasiado especial, quizás nunca fuimos nada, o tal vez lo fuimos todo. Pero obvio, lo fuimos todo en mi mundo, pero tal vez en el tuyo no éramos nada, o puede ser que fuéramos algo tan diminuto que no le diste importancia. También puede ser que sean ideas mías, cosas de personas que se ponen el parche antes de la herida. Y es que no entiendo. No es que no te entienda a ti, a ti puedo casi leerte, puedo casi predecir las cosas que podrías llegar a hacer. Lo que pasa es que no entiendo lo que soy yo y lo que tú eres para mí. Sí, un capitalino de tomo y lomo que a veces me jode la existencia, un capitalino tan jodidamente capitalino que podría llegar a golpearte con toda mi fuerza de provinciana. Pero es lo que eres para el mundo, lo que eres para todos: un capitalino terriblemente molestoso y mala onda. ¿Y para mí qué? Para mí no eres algo del otro mundo, o tal vez sí. De verdad no lo sé. Y me da rabia no poder dejar en claro qué es lo que quiero sabiendo aun lo que eso es. Porque sí, sé lo que quiero, sé con quién lo quiero y sé cuándo lo quiero, pero no puedo porque tú estás tan allá y yo tan acá, o tú tan allá y yo aún más allá. Y es que si me hubiera ido a la capital ahora podría estar contigo. No. No de estar físicamente, sino de estar como pareja. Pero no te necesito. Te quiero, te quiero como novio, te quiero como compañero, te quiero como confidente, pero no te necesito. No te necesito como necesito el aire o como necesito la comida o como necesito el agua o como necesito dormir. Te necesito igual como necesito un libro para leer mientras viajo, como necesito un celular con audífonos para poder escuchar música. Sí, así es como te necesito, que no es necesitar realmente. Quizás sólo eres una cosa de niña caprichosa y media mañosa que soy. Porque sí, lo soy. Pero eres esa cosa que me está limitando, esa cosa que no me deja mirar a otros especímenes, esa cosa que mantiene mi cabeza ocupada con la frase "ahora tiene una mina". Y no, no te culpo por darme esas ideas, de hecho te agradezco por ello. ¡Gracias! ¡Muchas gracias! Pues así puedo prepararme para el día en que me digas que estás con otra y que lo nuestro nunca podrá ser real. Y eso es algo tan típico de mí y tan típico de quienes me rodean. Y eso es, señores, ponerse el parche antes de la herida.
~There's nothing more dangerous than a closed mind.

~El cuerpo es la cárcel del alma inmortal.

~Books before boys because boys bring babies.

~"Reales", llama el burgués solo a las cosas que todos, o por lo menos la mayoría, perciben de modo semejante.
~Dos cosas quiere el hombre auténtico: peligro y juego. Por ello quiere a la mujer: el más peligroso de los juegos.