23 de Abril de 2009 23:52 hrs.
¡Malditos sueños! ¿Es que no tienen nada mejor que hacer que atormentarme? En realidad el sueño que me atormenta es el que tiene ese tipo de contenido. Y ¡Merlín! Me duele tanto imagirnarme el final de todo, cómo podría terminar... ¿Qué sería de mi si lo pierdo ahora o dentro de unos meses más? No quiero que se aleje de mi gente importante, no quiero que pase nunca más. Si sigue siendo así, terminaré sola, sin gente importante en quien apoyarme, sin gente importante a quien yo puedo apoyar. Y me quedaría sin esas personas que pueden brindarme un abrazo cuando más lo necesito, aquellas que pueden recibir un abrazo de mi parte cuando lo necesiten. ¡Y no! ¡No quiero que ocurra más! ¡Ya estoy harta de que la gente más importante para mí se marche como si nada hubiese pasado! Para mi ya fue suficiente ver cómo aquellas dos personas tan importante para mí, se iban y ahora, que ya se fueron, las cosas marchan mucho peor. No es lindo ver que él es feliz mientras una se muere por dentro. Y tampoco es lindo ver que él le habla a la mayoría del curso... menos a mí. Entonces duele y me hace mal, me destruye y me hiere. ¿Acaso eso está bien?
¡Agh! Simplemente no quiero que pase, tengo miedo de volver a perder a alguien con tanta influencia en mi vida. Tengo miedo de perder más apoyo, de perder más amigos. Tengo miedo de perder más lágrimas. Y sé que no he sufrido lo que otros han sufrido. Sé que no he sufrido aún todo lo que tengo que sufrir en la vida. Pero no quiero que ahora, con quince años solamente, sufra más de lo que ya he sufrido. Es suficiente para mí. Y sí, quizás soy una pequeña mocosa que se cree la más desdichada entre las personas que conoce, pero que a la vez tiene claro de que hacerse la víctima simplemente te hace ver débil ante los de más. Pero no, señores, no soy débil. Tengo una mente bastante duradera y bastante optimista como para permitir que las malas vibras pasen. Sin embargo, hay veces en que llega una sola, que se ve tan inofensiva y ¡¡PAH!! Te golpea en el estómago y en la parte baja también. Y te das cuenta de que no eres un pájaro y que te caes siempre de la montaña rusa que es la vida. Entonces... es de aquellas caídas de las que tienes que aprender y que por obligación debes crearte alas y volverte un pájaro aunque sea de mentiritas...