27 de Abril de 2009


Muchas veces ni yo misma me entiendo. ¿Y entonces quién me entiende si yo no puedo hacerlo? Pues nadie, simplemente soy una de las tantas personas que tienen ese mismo problema. So... no entiendo nada. Y es que a veces considero que soy tan egoísta. Pero the point is... que nuevamente ocurre lo mismo. Todas mis amigas, quizás, tal vez, maybe... tienen a alguien que probablemente las quiera más que amigas o, simplemente, alguien con quien se les pueda molestar ¡O! con quien les pasa algo interesante. Sin embargo a mi ya no me pasa nada de eso, y no tiene gracia que te digan ese típico "uuuuuh" en modo de broma si es con tu mejor amigo o con alguien que sabes que no se fijará en ti. ¡Agh! No es que no quiera que ellas tengan a esas personas, ¿pero por qué yo no puedo tener a alguien también? Se SUPONE que soy bonita, simpática, agradable y buena persona, o sea, un buen partido, ¿pero por qué nadie me VE como un partido? Porque todos tienen a más personas en quien fijarse, y nadie puede fijarse en mí. ¡Nisiquiera el Señor Invisible Mudo me ve como algo más! Entonces todo lo que creí haber superado está volviendo y no, no estoy bien, o al menos no "completamente bien". La cosa es que yo también tengo derecho a tener a alguien que me quiera como algo más, yo también tengo derecho a tener "onda" con alguien, ¡YO TAMBIEN TENGO DERECHO A QUE ALGUIEN SE FIJE EN MÍ! ¡¿POR QUÉ MIERDA NADIE SE FIJA EN MÍ?!

¿Saben? Todo esto es una mierda, un reverenda, santa y alabada mierda. El amor es una mierda, el físico es una mierda, la simpatía es una mierda, la antipanía es una mierda. Las buenas personas son una mierda, las malas personas son una mierda. Lo cursi es una mierda, lo indiferente es una mierda. ¡¡¡TODO ES UNA ASQUEROSA, REPUGNANTE Y DESAGRADABLE REVERENDA, SANTA Y ALABADA MIERDA!!! Claro, exceptuando la amistad...
~There's nothing more dangerous than a closed mind.

~El cuerpo es la cárcel del alma inmortal.

~Books before boys because boys bring babies.

~"Reales", llama el burgués solo a las cosas que todos, o por lo menos la mayoría, perciben de modo semejante.
~Dos cosas quiere el hombre auténtico: peligro y juego. Por ello quiere a la mujer: el más peligroso de los juegos.