Y quizás sólo era cosa de resignarse, ¿no? Tal vez sólo tenía que dejar de pensar en aquello todo el día, de desanimarme si veía a una pareja feliz. Quizás sólo tenía que resignarme y ahora dejar que pase lo que tenga que pasar y a su debido tiempo, después de todo tengo recién quince años y soy una completa inexperimentada en todo tema que abarca la vida.

¿Y qué importa verlos justamente a ellos dos felices? ¿Qué importa que ahora la abrace a ella? ¿Qué importa si ella se roba sus besos, caricias, sueños y suspiros? Díganme, ¿qué importa? Pues quizás no me importa nada, o por lo menos comienzo a converncerme de eso. Y probablemente, si me importa, sea en una mínima parte. Ya no siento lo mismo que antes, ya no me entristezco viéndolos juntos, ya no pienso en él, ya no lo extraño, ya no, ya no, ya no...

Entonces... lo único que me queda a esperar que aquella persona se tropiece y se quede aquí, donde mi corazón observa detenidamente lo que pasa a su alrededor, sin necesariamente ponerse malito. Entonces... estaré aquí, definitivamente, esperando a que mi príncipe azul oscuro - sí, porque es alguien a quien amaré con defectos y virtudes, alguien imperfectamente perfecto para mí - llegue y se quede a mi lado, convirtiendome en su princesa azul oscuro - porque me amará con fectos y virtudes y seré alguien imperfectamente perfecta para él -. Entonces, tendremos un final imperfectamente perfecto, recorriendo un camino tomados de la mano, con nuestros respectivos trajes azul oscuro.
~There's nothing more dangerous than a closed mind.

~El cuerpo es la cárcel del alma inmortal.

~Books before boys because boys bring babies.

~"Reales", llama el burgués solo a las cosas que todos, o por lo menos la mayoría, perciben de modo semejante.
~Dos cosas quiere el hombre auténtico: peligro y juego. Por ello quiere a la mujer: el más peligroso de los juegos.